sábado, 12 de septiembre de 2015

Explica tu maqueta, jovencito!


Y me puse a leerla porque me interesaba conocer el pensamiento masculino respecto de las historias de amor.
Quizás en la búsqueda de respuestas que no sé si alguna vez encontraré, pero que sigo buscando, porque no encontré en el relato nada provechoso definitivamente.

Y me molesta la idea de lo mágico del amor. No niego que tenga algo de mágico y misterioso. Pero en el relato no encontré nada más que el típico “me sentí que estaba perdidamente enamorado”. Como si se tratase de generación espontánea: “Plaf, puse un huevo”, digo, nació el amor.

Personalmente no creo en el amor a primera vista. Sí en la atracción, en un reconocimiento inconsciente de rasgos familiares y peculiares en la otra persona, quizás. Un enamoramiento. Ponele que hasta calentura. Pero definitivamente no es amor, en mi concepto personal de “AMOR” (así, con letras mayúsculas); cada cual tendrá su propio concepto y es respetable. Pero no creo que el amor sea algo que surge así como si nada entre dos personas completamente desconocidas, al contrario. Creo que el amor es algo que se construye a partir del conocimiento de la otra persona, de descubrir cosas que a uno le atrae y de poder tolerar aquellas cosas que tal vez nos disgusten.

Y me encontré analizando qué podría haberle pasado al autor de la nota que describe dos relaciones fracasadas y de golpe un “amor verdadero” que reconoce con nombre de pila, dejando en simples iniciales a las relaciones pasadas, enigmáticas.

Para V y L debió haber sido frustrante no encontrar la entrega que ellas mismas daban, luchar contra esa distancia y frialdad que el mismo autor reconoce. Obviamente mi análisis es superficial y a partir de los datos brindados en la nota, son sólo conjeturas. Pero es algo que noto que pasa con más frecuencia de la que me gusta reconocer.  El estar por estar, por no saber enfrentar la soledad. Eso de separarse y seguir con el “estamos viendo” mentiroso hasta que cada uno encuentra algo mejor, es como un chiste al concepto de las “relaciones amorosas”. Como el ir a vivir con un amigo por “no querer estar en casa solo”. El “al tiempo nos dimos cuenta de que estábamos de novios”, otra generación espontánea. Ese desapego, como el descripto en el momento de la segunda separación. ¡Vamos! ¿Cuánto desconcierto se puede tener si estás repitiendo la misma historia? La excusa pobre de la frase “el amor no se pide”. Obvio que no se pide ¡porque se debe demostrar! En actitudes diarias, en pequeñas cosas, ni siquiera hablamos de cosas espectaculares, son los detalles los que cuentan.

Y la pregunta obligada: “¿Qué tiene María que no haya tenido V y L?” Y seguramente María tenga sus encantos personales y virtudes, pero creo que lo que difiere es la actitud del autor, la entrega o apertura que no tuvo con las anteriores y que sí tuvo con María.

¿Por qué de golpe sí puede proyectar a futuro? ¿Por qué de golpe puede hablar sus cosas, en lugar de escaparse a la mañana para ir al trabajo dejando a su pareja del momento dormida en el sillón? Evidentemente porque en esta oportunidad hay entrega, la que faltó antes. Lo que cambió fue el “click” ese famoso, el interno. Ese que en la nota no se cuenta y del que estaba esperando poder leer para entender un poco mejor el pensamiento masculino. Podría conjeturar que seguramente esté relacionado con que supo tomarse sus tiempos y convivir con su soledad. Que habrá sabido resolver sus mambos, especialmente después de leer que relaciona sus conflictos con el amor con la historia de sus padres y abuelos.

Supongo que habrá sido una conjunción de factores. Mucho tendrá que ver con la evolución personal del autor (que aplaudo, ¡eh!) y seguramente mucho con la personalidad de María. Pero es inevitable preguntarse ¿qué hubiese pasado si María hubiera aparecido en la vida del autor a los 25 años? ¿Hubiese corrido la misma suerte que L? Nunca lo sabremos.

¿Podemos entonces hablar verdaderamente de AMOR con V y L? ¿Estaba agonizando dormido en el sillón o quedó olvidado en un viaje por Latinoamérica cuando se habla de distancia, incomunicación y falta de entrega?

Siento que en la nota pasamos de la introducción directo al desenlace. Quizás por eso me encuentro analizando el nudo. ¡Ja!

... Tenerle miedo al amor por temor a sufrir y terminar haciendo peores cosas que inexorablemente van a resultar más dolorosas es algo que todavía no termino de entender…


En fin…


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no me peguen, soy giordano!...