lunes, 13 de julio de 2015

Porca miseria..

Me revuelve las tripas el grado de perversidad que puede existir en una sola persona. Buscar problema por el problema mismo. Empeorar una situación ya de por sí difícil. No saber convivir en paz, satisfacerse al hacer el daño nada más, ser feliz únicamente cuando se logra afectar negativamente a otra persona. Siempre brilló por su propia oscuridad...

No hay nada más difícil que tratar de entrar en razón con alguien que no está en sus cabales ni tiene los mínimos valores de cualquier hombre de bien. ¿Cómo se puede resolver una situación por todos los medios de paz cuando se está enfrente de alguien que el único móvil que tiene es el de buscar roña y guerra? 
Siempre dije: hay dos manera de querer llamar la atención. Una es de manera positiva, que despierta buenos sentimientos en los demás, que aunque no se quiera deja una sonrisa en cualquier rostro y la otra es la manera negativa, la que te deja con una sensación como la que tengo ahora mismo mientras escribo: el asco y la repugnancia.
Me pregunto, quizás ingenuamente, hasta cuándo va a seguir ganando el mal, las ganas de perjudicar, las malas intenciones... ¿Cuándo se les va a cortar el chorro a este tipo de personas?
Pensar que tuvimos la misma educación y sin embargo aprendimos taaaaaannnn distinto...

Pero ¿sabes qué? 
Regodeate en tu propia miseria. "Estás enfermooooo", te diría al mejor estilo de Carmen Barbieri!

Esto también pasará.. Y cuando todo acabe, cuando ya no nos una ningún tema familiar obligadamente, yo voy a seguir mi camino. Sé quién soy y lo que soy. Sé la fortaleza que tengo. Aunque me muera mañana mismo, o incluso ahora, en este preciso instante, sé que no me van a poder doblegar. No a mi espíritu....

Hace poco, un compañero de trabajo rememoró esta frase de Rocky Balboa (2006), bien vale citarla:

"Déjame decirte algo que ya sabes: el mundo no es un sol brillante y arco iris. Es muy ruin y sucio, y no importa que tan duro seas, te golpeará hasta que te arrodilles y ahí te mantendrá permanentemente, si se lo permites. Ni tú, ni yo, ni nadie golpeará tan duro como la vida. Pero no se trata de lo duro que golpees, se trata de qué tan duro puedas ser golpeado y continuar avanzando. Cuánto puedes recibir y seguir avanzando. Así es como se gana. Ahora, si sabes lo que vales, sal y obtiene lo que vales. Pero debes ir dispuesto a recibir los golpes, y no a apuntar con el dedo y decir que no eres lo que quieres ser, por él, por ella o por cualquiera. Los cobardes hacen eso y tu no lo eres. ¡Eres mejor que eso!"

Ya te alimenté por hoy. Espero que estés satisfecho.. No, no, dejá, no espero las gracias.. De nada. 






  

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no me peguen, soy giordano!...