sábado, 5 de septiembre de 2009

♪ Born to be bliiiiiiind ♪

Como muchos acusan mi ceguera habitual, con asombrosa razón, je, ayer decidimos ir a ver una obra de teatro muy acorde: "La isla desierta", una pieza de Roberto Arlt interpretada por un grupo de actores en su mayoría no videntes. La particularidad de esta obra es que sucede TODO en la más absoluta oscuridad.
Es una invitación a explorar el resto de los sentidos, muchas veces olvidados o relegados por utilizar los ojos en gran medida. La experiencia fue... enteramente mágica. El ingreso es escalofriante al principio, como si se entrara a un tren fantasma. Para llegar a los asientos, ya desde la entrada, somos guiados por la voz de un acomodador, siguiéndolo en fila de a uno, apoyados en los hombros de quien sea que tengas adelante. Sumergidos en lo que se asemejaba a la nada, parecía imposible encontrar los asientos y no caerse en el intento. Una vez acomodados, nerviosos, intrigados, sin noción de espacio ni de capacidad, estabamos expectantes a lo que pudiera suceder. Los que se sientan tentados de utilizar nightshot, por favor, no lo haga :p. Me resulta casi imposible describir todas las sensaciones que se experimentan estando ahí, es algo que hay que vivir para llegar a comprender lo que en estas líneas quiero reflejar. Para personas con alucinaciones, como yo, puede resultar un tanto confuso :p jajajaja! Ya sentados y en la espera a que diera inicio la obra, inmersos en la oscuridad, aún con los ojos abiertos, aún intentando reconocer los sonidos, uno se encuentra consigo y sus propios fantasmas.. Lo más gracioso que me pasó, fue perder la noción de espacio: hablando con mi amiga respecto de las sensaciones que ibamos experimentando, no pude evitar gesticular y chocar -en más de una oportunidad, je- "algo", lo que aparentemente sería una persona sentada adelante mío.. hasta el final de la obra no supe qué ni cómo era.. "Disculpame, es parte de la obra", fue la única excusa tonta que se me ocurrió decir, je, al fin y al cabo, ninguno sabía de qué se trataba :p. No voy a contar la obra, para que los que decidan ir puedan sorprenderse igual que nosotros. Nos explican que aunque estemos tentados de hacerlo, no cerremos los ojos, para lograr captar algunos destellos, mínimos, detalles que completaban la obra sin salir de la negrura total en la que estabamos. La utilización del espacio fue sorprendente.. lo sé, suena raro, ya que no veíamos nada.. y aún así, era posible percibirlo. Los sonidos, los olores intensos que ambientaban exactamente los lugares que se describían y el tacto nos hacían sentir parte de la historia. Diría que fue una gran desilusión comprobar después que el lugar era nada.. Como si la acción de encender la luz equivaldría a transportarnos a un lugar horrible en comparación con el lugar en donde acababamos de estar; pero es justamente esa la magia de la obra y lo bien lograda que está. En esa oscuridad había todo un mundo. Y sin embargo, podría decir que tengo imágenes de la obra, las propias, claro.. Cada personaje y cada lugar tuvo su forma y color. Fue, en su totalidad, de principio a fin, una experiencia inolvidable e inigualable.
Para todos los que quieran una alternativa teatral no convencional y, aún así, extraordinaria, Vero lo recomienda! :D

http://www.alternativateatral.com/obra1038-la-isla-desierta

Y pude confirmar que no sólo con ver con los ojos se puede dejar de ser tan ciego y que todo se termina por aclarar al fin.....

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no me peguen, soy giordano!...